Se sale bastante del tema principal de este blog, que es el Desarrollo de Software (aunque no lo parezca). Pero no puedo permitirme el lujo de tener varios blogs. Tendré que mantener en uno solo mis dos temáticas actualmente favoritas.
La segunda temática será acerca de: “La fotografía”.
Hace ya más de veinte años asistí a unos cursos de fotografía, incluyendo talleres de revelado. Desde ese momento me enamoré de ese arte. Pero a sido una pasión nunca cultivada, siempre a la espera. Demasiados hobbies. Este en concreto demasiado prohibitivo para mi nivel económico de estudiante. La cámara, los objetivos, el cuarto de revelado, la ampliadora, los reveladores, fijadores, viradores y demás artilugios.
La ventaja de la actual era digital, en fotografía, supone un acercamiento a cualquier usuario aficionado, aunque solo sea en el plano económico. Se abaratan enormemente los costes, al menos para un nivel de aficionado, todo un laboratorio queda sustituido por ordenador con una aplicación de edición fotográfica.
El impacto de lo digital en la fotografía lo describe muy bien José María Mellado en sus libros Fotografía de Alta Calidad. Nos cuenta que la fotografía se ha democratizado tanto que ahora cualquier persona conoce las posibilidades de manipulación de la imagen, unas posibilidades que han existido desde siempre, incluso en la fotografía química. La gente cree que todo lo que hacen estos programas (mal llamados “de retoque fotográfico”), son manipulaciones que deterioran el arte. No tienen en cuenta que este procesamiento de la imagen existe desde que se inventó la fotografía química allá por el siglo XIX. Pero en la era química ese conocimiento sólo estaba al alcance de pocos técnicos.
El procesamiento de la imagen fotográfica existe desde el invento mismo de la fotografía en el siglo XIX. El trabajo artístico de un fotógrafo nunca ha terminado en la captura.
La parte más dura del trabajo artístico de un fotógrafo siempre ha empezado después de la captura, en el laboratorio, con los revelados por zonas, usando cartulinas o las manos, virados y muchas técnicas más que tienen su equivalente en la herramienta de edición fotográfica.
Incluso el famoso baritado se podría considerar como un autoajuste de mejora. Es el propio papel el que permite ese aspecto tan artístico del blanco y negro.
Tanto en la fotografía química como en la fotografía contemporánea todo consiste en trucos y técnicas que permiten al artista manipular la imagen capturada para dejar su impronta creativa.
Tras haber mejorado mi nivel económico y estar en disposición de comprar una buena cámara seguía aparcando la práctica de esta actividad. Lo cierto es que da cierta pereza estudiarse las herramientas de procesado de imagen, a parte de que la eliminación del laboratorio parece quitarle algo de encanto. Además, todo hobby requiere un tiempo, bastante escaso, y gastarte un mínimo de mil euros para abandonarlos en un cajón no parece muy rentable.
Pero finalmente la ocasión se ha presentado en forma de regalo de cumpleaños, ya tengo la cámara de mi vida. Ahora tengo que sacar partido a una inversión realizada por gente muy querida.
Me estoy poniendo las pilas para aprender, absorbiendo todos los conocimientos posibles, ya que ahora no se nada de nada. Posiblemente este esfuerzo no me sirva para hacer buenas fotos. Aunque me pese, creo que no tengo un talento muy fotográfico, pero ya veremos.
Se me ha ocurrido que puedo aprovechar todo este esfuerzo de aprendizaje para ir comentando las cosas que me han costado más o menos, y así a lo mejor puedo suavizar el camino a otros que vengan después.
Entre las cosas que más me ha costado entender, al menos de una forma completa, está el tema de la calibración + perfilado de los monitores y gestión del color. Aunque ya hay mucha literatura sobre este tema aun sigue habiendo puntos oscuros que nadie consigue aclarar bien del todo.
Creo que ya casi he conseguido encajar todas las piezas, así que mis artículos fotográficos empezarán por esta parte.